Balance 2024

Reflexionar y conversar sobre los avances y retos del año que termina es un ejercicio de aprendizaje y crecimiento. Este es un análisis que está lejos de ser exhaustivo. El logro de la primera estrella del Atlético Bucaramanga como campeón del fútbol colombiano fue histórico. Tuvimos que esperar 75 años para que este sueño se hiciera realidad, lo que contribuyó significativamente a que los niveles de orgullo y optimismo se dispararan frente al año pasado. De ahí la importancia de invertir en el deporte, la cultura y las artes, sectores que unen a la sociedad.

Se estima que este año el aeropuerto Palonegro superará por primera vez los 2,2 millones de pasajeros. En el departamento se realizaron importantes eventos como ULibro, la Media Maratón FCV, la feria de Bucaramanga, congresos y certámenes deportivos que atrajeron un alto número de visitantes. Estos eventos requirieron la unión entre los sectores público y privado, que antes no se veía. No obstante, se debe aumentar la oferta hotelera, fortalecer escenarios culturales como Neomundo y el teatro Santander, seguir invirtiendo en atracción de destino, ampliar las rutas aéreas directas y establecer un doliente público-privado para la promoción del turismo.

En materia de vías, fue un gran logro la suscripción del Convenio “Vías de los Comuneros” por más de 2 billones de pesos para el mejoramiento de la Troncal Central. Por fin arrancó la construcción de las dos troncales del Magdalena. Se habilitaron los 12 km entre Lebrija y Portugal de la Ruta del Cacao. Iniciaron las obras del par vial de Rionegro. Se entregaron estudios y diseños para mejorar las vías de la provincia de Soto Norte, y están en desarrollo los estudios de las obras rígidas para la navegabilidad del río Magdalena. Sin embargo, la carga por el río Magdalena ha disminuido 26%; no se ha cumplido con la reactivación del peaje de Rionegro; falta claridad sobre la construcción del retorno Floridablanca-Girón; el Anillo Vial Externo Metropolitano sigue sin avances significativos; y se requieren soluciones definitivas al derrumbe en la Ruta del Cacao y al sistema de transporte masivo.

Las emergencias estuvieron a la orden del día: incendios, paro de campesinos, amenazas a la seguridad, entre otras, las cuales tuvieron un manejo óptimo por parte de la gobernación. Eso implica fortalecer las capacidades de gestión del riesgo. Finalmente, las decisiones judiciales que ponen en riesgo la elección de varios mandatarios locales generan gran incertidumbre y debilitan la institucionalidad. En general, hay avances valiosos, pero el desarrollo sigue siendo muy lento. Si nos va bien, vamos a crecer alrededor del 2%, ligeramente por encima del promedio nacional. El 2025 necesita más sentido de urgencia, ejecución y pertinencia en la inversión de recursos escasos.