A la Vanguardia 2024

El pasado jueves se llevaron a cabo los Reconocimientos a la Vanguardia 2024. Una gala en la que anualmente se premia la labor empresarial y el talento de Santander. He tenido la oportunidad de ser miembro del jurado en las últimas dos ocasiones y ha sido fascinante conocer las múltiples postulaciones y darse cuenta de todo lo que las empresas están haciendo para ser más productivas, innovadoras, solidarias, sostenibles e internacionales. Son empresas de todos los tamaños. De ahí que por más retadora que sea la coyuntura, genera esperanza y orgullo tanto empuje y persistencia por hacer de Santander una región referente de prosperidad, inclusión, sostenibilidad y desarrollo.

El proceso de selección no fue fácil. De 192 candidaturas, se escogieron los siguientes ganadores según cada categoría: Nuevas Empresas (Palonegro Ecoparque), Impacto Social (Proyecto Soto Norte), Impacto Ambiental (UDES), Orgullo Empresarial (Espumas Santander), Mérito Pyme (Choconato), Nuevas Tecnologías (Fundación de la Mujer), Internacionalización (Expoganados), Talento Ejecutivo (Fernando Villareal, gerente de la Clínica Urgencias Bucaramanga), Mujer Ejecutiva (María Alejandra Tarazona, gerente de OSYA), Empresario del Año (Fabio González, gerente de Palmas del Cesar), Vida Empresarial (Jaime Liévano, presidente de Aliar), Mérito Educativo Colegios (Divino Niño y Escuela Normal de Bucaramanga) y Mérito Educativo Universidades e IES (Eforsalud y UTS).

Según Winston Churchill: “algunos ven la empresa privada como un tigre depredador al que hay que matar. Otros, como una vaca a la que se puede ordeñar. Muy pocos la ven como lo que realmente es: el fuerte caballo que tira la carreta donde vamos todos”. Así es, sin empresas no hay impuestos, no hay empleo, no hay bienestar, no hay valor. Por consiguiente, estos premios, más allá de ser una cita anual que convoca a 400 personas, debería convertirse en un hito en el marco de un gran movimiento que valore y promueva el desarrollo empresarial al que todos debemos aportar y que debe empezar desde una edad temprana. Por ejemplo, junto con algunos municipios del Área Metropolitana, Prosantander, la Cámara de Comercio y la ANDI están diseñando un programa para volver a reactivar las visitas de los colegios a las empresas. Así hay múltiples iniciativas que es necesario articular.

Emprendedores y empresarios, no duden en seguir participando de los Reconocimientos a la Vanguardia. No duden en contarle al mundo la increíble labor que hacen. No duden en cacarear el impacto que están logrando y como están generando valor a los proveedores, a los trabajadores, a los accionistas, a los clientes, a la comunidad y al medio ambiente. No duden en contar lo que están haciendo para ser más incluyentes y participativos. La sociedad necesita escuchar su voz.