Se habla mucho de promover la descentralización, es decir, de fortalecer los gobiernos territoriales frente al gobierno nacional, pero poco se habla de la centralización de la descentralización, es decir, de la concentración del poder en el interior de las regiones. La descentralización debe significar la generación de capacidades de cada uno de los territorios. Así como se siente malestar cuando desde Bogotá no se tiene en cuenta la opinión del resto de las principales ciudades, ocurre cuando en las capitales de los departamentos se toman decisiones sin la voz de las provincias y los demás municipios.
Bajo esa perspectiva y con el propósito de construir una visión y una narrativa del desarrollo sostenible de Santander, Prosantander se dio a la tarea de promover esta conversación en cada una de las provincias y el resultado fue muy valioso. La ciudadanía en la provincia quiere y necesita mayor representatividad, así como el reconocimiento de sus particularidades. Los ecosistemas son diversos. Desde la provincia de Soto Norte, donde está el municipio de mayor altitud de Colombia (Vetas), hasta la provincia de Yariguíes, a unos pocos metros sobre el nivel del mar. A esta multiplicidad de características ambientales, sociales y económicas, se le suma la fragmentación, producto de la falta de vías de comunicación.
En ese sentido, fue muy grato presenciar cómo desde diferentes municipios y zonas rurales del departamento, las personas hicieron un gran esfuerzo por asistir a estos encuentros, elevando la conversación a partir de propuestas, preguntas, reflexiones y críticas. Las capitales de las provincias juegan un rol fundamental como articuladoras de necesidades y soluciones. De ahí que es urgente el fortalecimiento institucional de los esquemas asociativos entre los municipios particularmente las provincias administrativas y de planeación (PAP) creadas bajo ordenanza de 2019, pero con poco desarrollo en la práctica. Es difícil desatender los requerimientos de un territorio cuando provienen de una voz sólida y articulada entre los diferentes municipios y actores de la sociedad.
El departamento no debe olvidar su función de brindar asistencia técnica a los municipios y el empresariado debe fortalecer su mirada hacia las provincias. Varias universidades ya han hecho un gran esfuerzo en ese sentido. Hay que facilitar los trámites para evitar el desplazamiento y costos innecesarios. Por ejemplo, ¿qué tal si se aprovechan las notarías para la obtención del pasaporte? Y por último, no podemos desfallecer en cuanto a mejorar las vías del departamento. La unión de Santander arranca por la unión en el interior y entre las provincias.
