En Santander y en el país están ocurriendo hechos que generan esperanza y fortaleza para afrontar la guerra contra la pandemia del COVID-19.
Las consecuencias en otros países son devastadoras. En Italia y España, el número de muertos diarios supera los 800 y la caída de sus economías en el 2020 se estima en 15 %. Todos los países están siendo afectados por la pandemia y el Fondo Monetario Internacional ya anunció que el mundo entró en recesión.
En Colombia, la economía sufre un doble choque: la pandemia y el desplome de los precios del petróleo. Fedesarrollo calcula que la economía ya no va a crecer al 3,2 %, sino al 1,2 % en un escenario medio y que la tasa de desempleo subirá un 50 %.
Ante este gran desafío, la Organización Mundial de la Salud ha manifestado que uno de los principales factores del éxito recae en una respuesta rápida de “todo el gobierno y toda la sociedad”.
En este sentido, es grato ver mayor alineación entre los líderes políticos a nivel nacional y que cada sector de la sociedad está haciendo aportes significativos. Las iniciativas de solidaridad y unión se han multiplicado.
A la fabricación de tapabocas se unió el Ejército, suspendiendo la producción de uniformes militares, y un grupo de exguerrilleros en Icononzo (Tolima). Asimismo, el sector privado ha dado muestras de generosidad.
Santander no se queda atrás. Como pocas veces, el sector privado y público se unieron bajo la misma campaña de solidaridad denominada #DeEstaSalimosJuntos.
El sector privado ha evidenciado un compromiso incondicional con los fondos de salud y alimentación a cargo de Camacol y del Banco de Alimentos, respectivamente. A la fecha, estas dos cuentas suman más de 1.700 millones.
También hay diversas iniciativas ciudadanas como la “Red de Ayuda Mutua Bucaramanga”, “Merco Por Ti” y “S. O. S. Bebés en Cuarentena”, que buscan apoyar a hogares vulnerables con mercados e insumos para el cuidado de los bebés.
No sobran inquietudes de mal comportamiento de ciudadanos violando la cuarentena; empresas y personas que piensan aprovecharse de los beneficios del Gobierno; y de vanidades políticas, clientelismo y corrupción.
Sin embargo, los ojos y el contagio de solidaridad entre la ciudadanía son cada vez más fuertes.
Para mayor información, ingresar a: www.deestasalimosjuntos.co
