Lo que no quedó en el Plan

Luego de la euforia del triunfo del Atlético Bucaramanga, esta semana recibimos una noticia que nos cae como un baldado de agua fría: retrocedimos un puesto en el Índice Departamental de Competitividad (IDC) 2024. Ya no ocupamos el deshonroso sexto puesto sino el séptimo. El Plan Departamental de Desarrollo 2020-2023, Santander: Siempre contigo y para el mundo, señaló como una de sus grandes metas “mantener al menos el tercer lugar en el IDC”. El Plan Departamental de Desarrollo 2024-2027, Es tiempo de Santander, también señala que la meta es recuperar el tercer puesto.

¿Cómo se va a lograr? ¿Cuál es la estrategia? Que no vayan a pasar otros cuatro años y sigamos como el cangrejo: de para atrás. ¿Hay un análisis en detalle de cuáles son las falencias? ¿Qué es lo que mueve la aguja? ¿Quiénes son los responsables con nombre propio, que tienen el reto de mejorar cada uno de los principales cuellos de botella? ¿Cómo se están articulando esfuerzos con el resto de actores en el territorio?

Preocupa que en el Plan Departamental de Desarrollo no se incluyan metas en indicadores donde tradicionalmente Santander está rezagado, por ejemplo, en gestión y transparencia de regalías ocupamos los puestos 32 y 24, respectivamente. Tampoco hay un programa de asistencia técnica a los municipios que permita fortalecer sus capacidades de gestión fiscal. En capacidad local de recaudo y capacidad de ahorro, Santander ocupa las posiciones 26 y 24, respectivamente. Otro indicador muy preocupante es el de eficiencia de métodos de resolución de conflictos, en el que llega al puesto 27. Ojalá se estableciera un proyecto en esta materia en coordinación con las cámaras de comercio.

¿Cómo se va disminuir la deserción escolar, en la que ocupamos el puesto 21? En ese último punto, los niveles de prepandemia fueron de 2,74% y la meta, según el plan, es poco ambiciosa, tan solo busca pasar de 4,34% a 4,14%. ¿Cuál es el plan para disminuir la deforestación? ¿Cómo se está coordinando con las universidades para mejorar el nivel de sinergia de la investigación, en el cual ocupamos el puesto 21? Y así, sucesivamente, quedan muchas preguntas. Santander es la cuarta economía del país y debería ocupar siempre los primeros lugares.

El liderazgo del gobernador y de la Comisión Regional de Competitividad cobran gran importancia. No podemos, pasar de agache otros cuatro años. Ante la poca importancia de Santander en el presupuesto de la nación, la única manera de sobrevivir es con metas claras, articulación y método a nivel local.