Con ilusión y complacencia recibí la invitación del rector de la UNAB al foro “Empresarios con Visión de Desarrollo”, donde serán presentadas experiencias nacionales sobre el rol del empresariado en procesos de desarrollo y, en especial, se expondrá la propuesta para fortalecer (o resucitar, diría yo) PROSANTANDER, que en el pasado ejerció un verdadero liderazgo y alcanzó resultados importantes, en varios campos, para el departamento y la nación.
Nuestra región necesita con urgencia una entidad que convoque a gremios, organizaciones y entidades cívicas de la región para que, entre TODOS, hallemos soluciones a los múltiples problemas que nos aquejan, especialmente los relativos al aislamiento en que nos encontramos y que nos hace sentir cada vez más relegados del resto del país.
Ese aislamiento es de toda índole: empresarial, político, de infraestructura y social.
Contamos con numerosas empresas y dirigentes muy valiosos en diversos sectores de la economía; muchos, y a veces demasiados, grupos o partidos políticos; organizaciones sociales que atienden variados temas de la comunidad. No obstante, es notoria la falta de articulación entre tantos actores, dedicados a acciones de reducido alcance, producto de esfuerzos individuales, sin compartir propuestas o proyectos ni participarnos de sus éxitos y, menos aún, de sus dificultades.
Se añoran las épocas en que este departamento era voz cantante, con audiencia en el Congreso y en el alto gobierno, con congresistas respetados por sus posiciones valientes en los momentos críticos; con especialistas en temas de interés nacional y con propuestas irrebatibles de desarrollo para Santander.
También se echa de menos la presencia de los dirigentes empresariales que, unidos, organizaban verdaderas expediciones ante el Gobierno central para plantearle nuestras necesidades. Siempre exigían lo justo.
Actualmente nos sentimos ignorados por las altas esferas del Estado, donde se toman las grandes decisiones para el beneficio regional.
Ojalá se reviva a PROSANTANDER como entidad que, sin distingos de ninguna naturaleza, se constituya en vocera de los intereses de nuestra región, como lo fue en el pasado.
