Ulibro 2024, la feria del libro de Bucaramanga, la sacó del estadio como es de costumbre. Ya son 22 años ininterrumpidos en que la UNAB “se pone la 10″ para ofrecerle a todos los santandereanos el evento cultural más importante del oriente colombiano. De hecho, algunos señalan que esta feria es la segunda más grande del país después de la FILBo (Feria Internacional del Libro de Bogotá).
No es para menos. Son 10 días de una explosión de cultura, lectura, diálogo y arte, que hoy culmina. Han sido más de 400 actividades gratuitas que incluyen talleres de lectura, manualidades, conversatorios con autores, teatro, danza, conciertos, y muestras comerciales, entre otras. Un espacio diseñado para disfrutar del aprendizaje por parte de niños, jóvenes y adultos. Se han registrado más de 40.000 asistentes y 6.000 estudiantes de colegios.
Esta vez, participaron cerca de 300 invitados, entre los cuales se destacaron escritores de talla internacional como Piedad Bonnet y Mario Mendoza. La presentación de sus libros La mujer incierta y Los vagabundos de Dios llenaron a reventar el gran salón que tiene capacidad para 800 personas. Personalmente tuve la oportunidad de participar de varios conversatorios con autores en el auditorio de Neomundo y me impresionó la nutrida asistencia de personas de todas las edades y sectores con el único interés de escuchar y aprender.
No en vano el concepto de esta versión de la feria es “palabras vivas”, en el que se evidencia que la palabra tiene multiplicidad de maneras de expresión que van más allá de la escritura. Y como en Ulibro cada detalle cuenta, el logo recoge perfectamente lo que se siente en la feria. Gracias a una convocatoria pública, su autor, el artista santandereano Carlos Pérez, muestra lo que le sucede a una persona en el momento de leer un libro y cómo las palabras cobran vida a través de la exploración en su mente de reflexiones, historias y emociones, a tal punto que logra, de cierta manera, transportarse en el tiempo y en el espacio.
Aunque el nivel de lectura promedio de los colombianos ha aumentado entre 2017 y 2023 de 2,7 a 3,5 libros al año, todavía sigue siendo muy bajo en comparación con países como Francia (17), Canadá (17) o Estados Unidos (12), lo que hace aún más loable esta apuesta. Ulibro, a través de sus organizadores y patrocinadores, nos demostró que vale la pena pensar en grande, y que Bucaramanga y Santander están a la altura. Neomundo se consolida cada vez más como un escenario ideal para grandes eventos y convenciones. Chapeau para el equipo organizador, que desde mañana arranca a planear Ulibro 2025.
