Sentimientos y paradojas de la juventud

“Escuchar significa atender los sentimientos, así como las ideas, porque la forma en la que sentimos afecta nuestras acciones más de lo que pensamos sobre ellas”. Con esta frase el profesor de liderazgo comunitario Marshall Ganz describe el concepto de empatía. De ahí que vale la pena aplaudir los esfuerzos del Centro Nacional de Consultoría y Cifras y Conceptos por profundizar sobre los sentimientos y percepciones de la juventud, la gran protagonista de las manifestaciones del Paro Nacional.

Los resultados de estas encuestas evidencian múltiples preocupaciones. Como lo señaló César Caballero en El Tiempo, los jóvenes pasaron de la alegría a la tristeza. Mientras que en enero de 2020 el 66% de los jóvenes sentía alegría, este porcentaje disminuyó al 5% en mayo de 2021. A la par, la tristeza aumentó del 26% al 33%. Hoy los jóvenes sienten principalmente incertidumbre sobre su futuro, frustración al no ver una salida, miedo a la violencia y rabia por la situación actual. Perciben que su situación laboral, económica y de seguridad personal ha empeorado. Les preocupan principalmente el desempleo, la pobreza, la corrupción, la inseguridad y la falta de acceso a la educación superior.

El gobierno nacional ha anunciado soluciones en este sentido como la educación universitaria gratuita para los estratos 1, 2 y 3; el programa “Jóvenes Propietarios” que facilita la compra de vivienda; subsidios del 25% al salario de jóvenes para incentivar su vinculación laboral; y la formulación de un CONPES que busca fortalecer la política de desarrollo integral de la juventud. Pese a estos beneficios, las encuestas muestran que el gran desafío está en la generación de confianza. El 67% de los jóvenes cree que el gobierno nacional no tiene intención de escuchar y más del 79% desconfía de la Presidencia de la República, el Congreso, la Gobernación y la Alcaldía, entre otras instituciones.

Al mismo tiempo, los resultados muestran algunas paradojas. Hay preocupación por el empleo y el futuro, pero ni la vacunación ni la educación presencial parecen ser relevantes. Se muestra una alta favorabilidad por la diversidad y el diálogo, pero el 32% señala que no es posible manifestarse sin violencia. Para generar alternativas de solución efectivas, se requiere mayor curiosidad y capacidad de escucha, así como la voluntad de construir conjuntamente soluciones viables.